Este proceso apunta a intervenir integralmente equipos mineros, devolviéndolos a condiciones similares a cero horas de operación. Además, permite el fortalecimiento de capacidades internas y el desarrollo técnico de los trabajadores de la operación.

El envejecimiento de las flotas mineras se ha convertido en uno de los principales desafíos para la gran minería. Camiones de extracción, perforadoras y equipos críticos que superan las 100 mil horas de operación deben enfrentar condiciones extremas de desgaste en faenas ubicadas a gran altura y bajo exigencias productivas permanentes. Frente a ello, Kinross Gold está impulsando procesos de overhaul (puesta a punto) para extender la vida útil de sus activos y asegurar la continuidad operacional en su yacimiento La Coipa, en la Región de Atacama.
La estrategia apunta a intervenir integralmente equipos mineros mediante el reemplazo de componentes estructurales y sistemas críticos, devolviéndolos a condiciones similares a cero horas de operación. Durante 2026, la compañía inició un programa para reacondicionar camiones CAEX y perforadoras de producción, con el objetivo de sumar cerca de 30 mil horas adicionales de funcionamiento a cada unidad.
Reducir tiempos de detención
La iniciativa no solo responde a criterios económicos. En una industria presionada por la eficiencia y la sostenibilidad, extender la vida útil de equipos permite disminuir costos asociados a la compra de maquinaria nueva, reducir tiempos de detención y optimizar recursos existentes. A ello se suma el fortalecimiento de capacidades internas y el desarrollo técnico de los trabajadores de la operación.
El plan considera 45 días por unidad; sin embargo, el equipo de trabajo busca optimizar los tiempos y reducir la duración total del proyecto.
“Hemos desarrollado un trabajo sólido en planificación y en la gestión de componentes enviados a reparación, cumpliendo con los plazos definidos. De hecho, algunos ya se encuentran completamente instalados. Es un desafío importante, pero el equipo está cohesionado y enfocado en cada detalle del proyecto”, expresó Sergio Díaz, ingeniero de Planificación y Reparables de la compañía.
El overhaul también aparece como una herramienta clave para prolongar la vida útil de las faenas y sostener la actividad minera en el tiempo. Kinross avanza actualmente en proyectos destinados a extender la operación de La Coipa y Purén más allá de 2027, asegurando continuidad operacional, empleo y encadenamiento productivo para la Región de Atacama.
